Que corra el aire





Es cierto que controlar un medio de comunicación no es tarea sencilla. Grandes complejidades informáticas, muchos turnos laborales, muchas manís cubriendo los turnos hacen que el error esté a la vuelta de la esquina. Con mucho mayor motivo cuando se depende de sistemas informáticos que pueden en cualquier momento dar al traste con un trabajo bien hecho. La pasada semana, en esta misma casa, saltó por error un informativo atrasado que solo la pericia del técnico de continuidad permitió subsanar de forma inmediata. Algo parecido les ocurre en época electoral a Televisión Española y Canal Sur. A la 1 le da por incluir a Rajoy en todo tipo de guerras como invitado de piedra, a Canal Sur le tiran más los asuntos sexuales y lo incluyen en la información de un video sobre pederastia. No se puede ser más mezquino ni más manipulador con el dinero de todos. Haría bien el presidente del Gobierno en poner las cosas en su sitio y no cometer los errores de Aznar en sus relaciones con los medios de comunicación. No debe esperar independencia ni objetividad en quienes han tratado de socavarle en su camino a la Moncloa al servicio del patudo socialista. 
Rajoy está demostrando determinación en materia económica y debe mostrar su mano firme en su trato con los medios públicos. Televisión al servicio del ciudadano si, pero de todos, no de los que ellos tengan a bien ni con el criterio que ellos marquen. ¿Qué quienes son ellos? blanco y en botella. Los que han manipulado, mentido y adulterado la información los últimos ocho años. Los que cometen errores siempre hacia el mismo lado, los que hablaban de guerra en misiones de paz y de misiones de paz en situaciones de guerra. Los que escriben al dictado, los falsos demócratas, los sectarios y los títeres de Rubalcaba. Todos ellos, juntos o por separado deben coger la puerta y dejar correr el aire.